HISTORIA CHECA DE ELABORACIÓN DE CERVEZA

La historia checa de elaboración de cerveza se remonta a más de mil años de antigüedad.  Se conoce que comenzó en la ciudad de Praga con la fábrica de cerveza establecida por los monjes del Monasterio Brevnov en el año 993. Históricamente, la elaboración de cerveza era una de las formas en la que muchas culturas antiguas conservaban el agua, utilizando el ligero contenido de alcohol de la cerveza para prevenir la contaminación. A medida que la elaboración de cerveza se fue perfeccionando y la cerveza fue adoptada por los centroeuropeos, el derecho a elaborar cerveza fue uno de los mayores privilegios que un Rey de Bohemia podía otorgar a una ciudad. La República Checa, compuesta por la antigua Bohemia y Moravia, es famosa hoy en día por su amor a la cerveza, y se puede encontrar una fábrica de cerveza en casi todas las ciudades importantes.

Las antiguas recetas de cerveza eran principalmente variantes Ale y no se asemejan a la cerveza que se toma en la actualidad, pero en el siglo XVI, Bohemia promulgó una ley similar a las restricciones bávaras de Rieheitsgebot de 1516, que definían los ingredientes que podían usar los cerveceros: agua, cebada y lúpulo, los mismos ingredientes esenciales que utiliza Praga hoy en día.

 

INGREDIENTES CHECOS

Agua Artesiana. Nuestra agua es extraida de antiguos pozos artesianos en la República Checa, que desde tiempos inmemoriales fluyen con agua "suave", ideal para producir el equilibrio fundamental y la suavidad de la auténtica cerveza checa. Nuestro producto final contiene menos carbonatación (CO2 o dióxido de carbono) que otras variedades europeas, una característica del patrimonio cervecero checo, que aflora el sabor de la cerveza, sin ser distraido por una efervecencia pronunciada. El agua artesiana suave y la carbonatación equilibrada hacen de Praga una experiencia mucho más rica y suave que la de otras cervezas tradicionales europeas.

 

Malta local. Toda la cebada se obtiene localmente y es germinada en casas de malta de la propia cervecería, bajo la supervisión de los maestros cerveceros. Esto le da a nuestra malta la calidad consistente y rica que nos caracteriza, y asegura que no haya desviaciones en el proceso de elaboración de la cerveza.

 

Lúpulos de Saazs. Los lúpulos de la ciudad de Saaz (o "Zatec") son lúpulos checos tradicionales, y se encuentran entre los lúpulos más solicitados y costosos del mundo. Los lúpulos de Saaz son reconocidos por su equilibrio de tonos florales y amargos y son una parte esencial que le da a Pragasu completo y balanceado sabor checo.

 

Levadura Propia. A menudo se dice que el alma de una cerveza es su levadura, un hongo sano y natural originalmente cultivado a partir de la fruta. La levadura de cerveza es celosamente protegida, y la levadura que se utiliza hoy en Praga son los bisnietos de las cepas de levadura desarrolladas hace más de siglo y medio.